¿Cómo evolucionará el centro de datos en 2019?

Menos construcción y más consumo, movimiento a 'cloud' y adopción de sistemas hiperconvergentes ganarán en protagonismo en el 'datacenter' en los próximos doce meses.

Centro de datos

Entre las nuevas tendencias en infraestructura hay una idea que se está imponiendo con fuerza en los últimos tiempos: la reformulación del centro de datos. Firmas de análisis de mercado como la compañía Gartner prevén que el modelo tradicional dejará de existir en los próximos años, calculando que cuatro de cada cinco organizaciones habrán virtualizado la infraestructura para 2025. 

Lejos de quedarse en una previsión a largo plazo, los próximos doce meses serán ya decisivos en cómo el centro de datos se encamina en esta dirección. "El 'data center' cada vez se construye menos y se consume más", explica Alberto Bellé, analista de IDG Research. Un proceso en el que el siguiente paso parece la externalización de procesos, según Bellé. "Crece hacia fuera, en cloud. Las cargas críticas se mueven a cloud, impulsadas por los propios proveedores, y la innovación necesita infraestructura especializada que se encuentra en la nube o en proveedores externos". Para Bellé, "esto abre la puerta a un mayor crecimiento de proveedores de 'co-location".

Los cambios en el escenario de cloud han abierto la puerta a nuevos pactos y alianzas entre los distintos actores del mercado, como el que firmaban Fujitsu y Microsoft en noviembre del pasado año, que actualizaba su acuerdo de colaboración. "Esta alianza —destaca Bellé— permite a Fujitsu poner en valor su capacidad como integrador en entornos de cloud híbrida, mientras que Microsoft potencia la presencia de Azure para cargas críticas en cloud". Aunque los primeros beneficiarios del acuerdo están siendo los clientes comunes de las compañías, "también abre la puerta a capturar nuevos clientes. Es ahí donde se verá el potencial de este acuerdo".

Consumo energético en el 'datacenter'

En todo este proceso de evolución del 'datacenter' hay un elemento a tener en cuenta: el gasto en energía. Un informe de la Comisión Europea de 2017 pone a los centros de datos a la cabeza del crecimiento en consumo energético en todo el sector de las TIC, que en conjunto genera el 2% de las emisiones de CO2 del planeta. En consumo eléctrico, la industria acumula el 7% del gasto total en electricidad, con previsión de alcanzar el 13% en 2030. 

"El consumo energético emerge como factor clave", incide Bellé. "Nuevas aplicaciones con inteligencia artificial y 'blockchain' son intensivas en cómputo y por tanto disparan la necesidad de una mayor eficiencia. Esto aplica a centros de datos propios, así como a la hora de atraer inversión de 'datacenters' que dan servicio a terceros, como gigantes de cloud o 'co-location".

Infraestructura y estado de la digitalización

La evolución del centro de datos es uno de los factores en los que se está reflejando el impacto de la transformación digital, pero está todavía lejos el momento en que este proceso se ejecute en todas las organizaciones. En España, "el grueso del mercado está en proceso de transformación", explica Bellé.

El analista aporta datos más concretos: "de acuerdo con el estudio de TIC Trends 2019 que ha llevado a cabo IDG Research, un 43% de las empresas está a mitad de camino", con un nivel 3 sobre una escala de 5, indica. "Están siguiendo una distribución de campana de Bell; tanto los que han completado su transformación como los que aún no la han iniciado son marginales. El grueso del mercado está en pleno proceso, en una etapa intermedia del mismo". 

"La hiperconvergencia optimiza el coste para las cargas que se queden en el datacenter"

En el nuevo paradigma de los centros de datos de menos construcción y más consumo confluyen otros factores. "Esta filosofía está presente en los proveedores de hiperconvergencia y es uno de los pilares de su propuesta de valor", explica el analista de IDG Research. "Ha empezado explotando casos de uso concretos, y seguirán aumentando su alcance. Esto supone un contrapeso a la evolución de los servicios en 'cloud".

El empleo de herramientas hiperconvergentes está en fase de expansión. Los últimos datos de Gartner apuntan a que el mercado de sistemas integrados de este tipo aumentó un 55% en 2018 y seguirá haciéndolo en 2019, sumando un volumen de mercado de 6.346 millones. Alberto Bellé los pone en valor. "Aunque algunas cargas críticas se están moviendo a cloud, los sistemas hiperconvergentes permiten optimizar el coste para aquellas que se queden en el 'datacenter', dado el modelo de comercialización que hay en el mercado, que permite un crecimiento y pago granular".

En cuanto a sus ventajas concretas, Bellé destaca la hiperconvergencia como solución óptima para "la creación de nubes privadas/híbridas, la virtualización del puesto y la aceleración de cargas críticas, así como en cargas que pueden escalar de forma impredecible. La tendencia es que en los próximos años se va a ir estableciendo como estándar por defecto en las nuevas arquitecturas del 'datacenter", con lo que en los próximos doce meses, "su aceptación se consolidará en muchas organizaciones".