El panorama en los sistemas integrados: la revolución de la HCI

La introducción de los modelos hiperconvergentes, con las ventajas operativas que ofrecen, ha marcado un antes y un después en infraestructura.

Infraestructura Cloud

Cuando se habla de infraestructura TI, hay una serie de hitos que marcan la línea temporal y el desarrollo de la tecnología. Desde el primer disco duro a la computación en la nube, los distintos avances han ido marcando la evolución digital, tanto a nivel de sociedad como desde una perspectiva empresarial. En este último ámbito, la introducción de los sistemas integrados y su capacidad para reducir la complejidad de los sistemas ha sido clave; especialmente, en lo que toca a la aparición de la hiperconvergencia. ¿Qué tiene este modelo para haberse diferenciado de forma tan significativa en los últimos años como para que Gartner le haya dado su propio cuadrante mágico?

Una combinación de herramientas virtualizadas

Para responder a esa pregunta, primero hay que entender qué son y cómo se diferencian de otros sistemas integrados. La infraestructura hiperconvergente (o HCI, por sus siglas en inglés) “combina recursos de computación y almacenamiento con software inteligente para crear bloques de construcción flexibles que reemplazan la infraestructura heredada, consistente en servidores separados, redes y arrays de almacenamiento”. En esta definición, que se encuentra en el manual How Nutanix Works on FUJITSU PRIMERGY. The Definitive Guide to Hyper-converged Infrastructure, se apuntan dos de las claves. Por un lado, la integración y actualización de elementos heredados que, en versiones anteriores, se presentaban de forma diferenciada. Por otra, la introducción de software —especial mención a la palabra inteligente— que se encarga de que estos recursos se integren mediante la virtualización. 

Frente a los sistemas convergentes, la HCI “agrega niveles más profundos de abstracción y mayores niveles de automatización”, explica Ann Bednarz en Network World. “La infraestructura convergente implica un paquete preconfigurado de software y hardware en un solo sistema para una administración simplificada”, en donde los componentes de computación, almacenamiento y redes “se pueden separar”. “En un entorno hiperconvergente, los componentes no se pueden separar; los elementos definidos por software se implementan virtualmente, con una integración perfecta en el entorno del hipervisor. Esto permite a las organizaciones expandir fácilmente la capacidad mediante la implementación de módulos adicionales”.

Pero… ¿en qué posición deja el auge de la HCI a los otros modelos, como los sistemas convergentes? Para Jose Moreno, Head of Business Development en Fujitsu España, “todavía queda mucho espacio para arquitecturas tradicionales con almacenamiento externo”. Moreno considera que el mercado todavía es muy grande y los sistemas hiperconvergentes están aún en crecimiento. “Todo dependerá del grado de madurez de las compañías en el proceso de transformación”. En cualquier escenario de transformación digital, apunta, hay compañías que esperan para implementar los nuevos sistemas y, en muchos casos, apuestan por arquitecturas más tradicionales, “más acordes con su modelo tradicional. Esto no es malo, es simplemente un modelo de aproximación diferente a ofrecer los servicios de TI en las compañías”. 

La HCI en cifras

Los últimos años han sido claves en la difusión y popularización de los sistemas hiperconvergentes. Los datos de Gartner del mercado de sistemas integrados de marzo de 2018 así lo muestran. Si en 2017 la parte de HCI contaba por algo más de la cuarta parte del total, con 2.823 millones de dólares de los 10.161 millones globales, para 2019 esa aportación había ascendido a casi el 45%. Las estimaciones hablaban entonces de que el mercado hiperconvergente facturaría 6.346 millones de dólares, frente al total de 14.231 millones de sistemas integrados. En relación a su adopción, un 95% de los responsables de TI participantes en la encuesta Nutanix 2018 Enterprise Cloud Index tenían desplegados modelos de HCI. Mike Leone, analista senior de ESG, considera que “desde el punto de vista de la infraestructura, 2019 se perfila como el año del HCI”.

“El mercado marca una tendencia, una tendencia que no solo se refleja en los informes de las consultoras y en las cifras reales de ventas, sino que es una realidad en los clientes”, profundiza Moreno. “Entre los clientes con los que estamos trabajando diariamente y los partners hay cada vez más demanda”, señala. “Todos los días prácticamente trabajamos en proyectos donde la respuesta óptima a sus necesidades pasa por sistemas hiperconvergentes. Es decir, no es solo que los fabricantes lo ofrezcamos sino que es una demanda que recibimos desde los clientes”.

Y es que en el auge de los sistemas hiperconvergentes convergen además otras variables de la actual situación tecnológica, como son la popularización de la nube y la mayor capacidad de procesamiento. El cambio de entornos on-premise a públicos, el desarrollo de las clouds empresariales, la proliferación de información que debe ser tratada y almacenada han influido de forma decisiva en la infraestructura. La virtualización es un medio ideal para trabajar con mayores cargas pero de forma simplificada y adaptando los recursos a las necesidades.  Las soluciones HCI como Nutanix Enterprise Cloud on PRIMERGY facilitan la evolución a estos escenarios de nubes corporativas. Explica Moreno que esta oferta conjunta “puede dar cabida o dar servicio o aportar una solución muy sencilla y muy potente a la vez para cualquier tipo de cliente, desde pequeñas empresas a grandes corporaciones, gracias al modelo en que se construye la solución”.

El mercado es muy amplio y seguramente haya sitio durante mucho tiempo para distintos actores, pero lo que es innegable es que la HCI ha marcado un antes y un después en infraestructura. Una revolución que se augura que ha llegado para quedarse.