Fujitsu
Supercomputación

Se materializa el acuerdo entre el BSC-CNS y Fujitsu para preparar el terreno a los ordenadores exascala

Las compañías desarrollarán un ecosistema conjunto que emplear en este tipo de supercomputadores.

convenio BSC Fujitsu

La colaboración que el Barcelona Supercomputing Center-Centro Nacional de Supercomputación y la empresa japonesa Fujitsu firmaban en 2017 ha dado un nuevo fruto. Las organizaciones han anunciado un acuerdo para los próximos tres años, bajo el cual se encargarán de forma conjunta de desarrollar el ecosistema necesario para el desarrollo de la próxima generación de supercomputación: los superordenadores a exascala.

Este tipo de tecnología está experimentando un importante impulso desde los gobiernos de distintos países, aunque aún falta un tiempo para verla plenamente desarrollada. China prevé tener su primer equipo funcionando a esta velocidad para 2020, mientras que Estados Unidos ha retrasado sus previsiones iniciales, de 2018, hasta el año 2021. 

En el caso del acuerdo entre Fujitsu y BSC-CNS, el proyecto incluye el trabajo en las aplicaciones y el middleware que son necesarios en este tipo de equipos. La colaboración se articula en tres partes principales. Por un lado, trabajarán en plataformas de lenguajes de scripts, estando esta parte del proyecto liderada por la actual responsable del equipo de flujos de trabajo y computación distribuida del BSC, Rosa Badia.

Otra se centrará en la migración y optimización de librerías matemáticas, mediante el lenguaje de programación OmpSs: de esta se encargará el investigador del área de optimización de aplicaciones para aceleradores GPU, Pedro Valero. El tercer punto clave de trabajo en el acuerdo se dedica a optimización y migración de aplicaciones, mediante su adaptación a arquitecturas ARM, y estará supervisado por Stephan Mohr, investigador del departamento de ingeniería.

Fujitsu es una de las compañías con mayor desarrollo dentro de la supercomputación. La corporación japonesa ha colocado dos de sus superordenadores entre los 10 más potentes de la lista Top500, que recoge los 500 equipos de este tipo más potentes del mundo. Los dos superordenadores de Fujitsu, la Oakforest-PACS y la computadora K, están en 9ª y 10ª posición, con 13,55 y 10,51 petaflops por segundo. Por cierto que la computadora K tiene la distinción de haber sido la número 1 en el Top500 del año 2011. 

Entre los últimos proyectos de la compañía está el sistema AI Bridging Cloud Infraestructure o ABCI, un encargo del Instituto Nacional de Japón de Ciencia Industrial Avanzada y Tecnología de Japón que comenzará a funcionar entre 2018 y 2019 con la previsión de convertirse en el equipo de supercomputación más veloz del país. 

Por su parte, el BSC-CNS acoge en sus instalaciones al MareNostrum, que tiene la distinción de ser el superordenador más potente de España. La institución colabora o ha colaborado en alrededor de 150 proyectos de investigación, entre los que alternan trabajos nacionales con otros de fuera del país, y para los que han recibido financiación tanto pública como de origen privado.