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El camino a la cloud híbrida

Entre los modelos en la nube a los que pueden optar las empresas, el híbrido gana adeptos por su mayor agilidad a la hora de abordar los procesos de transformación digital.

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La tecnología cloud es, sin duda, una de las herramientas clave del escenario de digitalización actual, y gran parte de las nuevas tendencias en TI se orientan a los distintos modelos en los que se puede gestionar. A la tradicional división entre pública y privada hay que sumar otros complementarios, como multicloud, empresarial o la nube híbrida, que hacen que la adopción de este tipo de infraestructura mantenga una perspectiva de crecimiento: se espera que para 2019, el 60% de las cargas de trabajo corran en la nube, frente al 45% de 2017. 

Entre las distintas opciones dentro de la tecnología cloud, en la actualidad se perfila una clara preferida frente al resto. “El entorno ideal hoy en día es tener una cloud híbrida: parte de los recursos tenerlos o gestionarlos tú mismo, y parte en la cloud pública”, defiende Juan Valls, director de Desarrollo de Negocio para Entornos Críticos y SAP en Fujitsu. Esta opción permite a las compañías una mayor agilidad a la hora de adaptarse a las nuevas necesidades que ha traído la digitalización, una ventaja competitiva muy apreciada por las empresas. 

El actual panorama de transformación tecnológica plantea una situación a menudo complicada para las compañías, que ante este escenario deben analizar si cuentan con los recursos humanos y económicos para abordar un cambio en profundidad. El modelo de cloud híbrida permite mantener el equilibrio, adaptando las opciones según lo que se requiera de cada campo, público o privado. Es habitual optar por un mayor uso de nube pública si se tienen planes para escalar gradualmente, se están abordando proyectos a corto plazo de tiempo limitado o si se requiere un gran rendimiento. El uso de tecnología cloud privada se prima para cargas de trabajo sensibles. Al combinar ambos modelos, se busca una gestión más equilibrada de las necesidades. 

Para las empresas en las fases iniciales del proceso de transformación digital, llegar a un modelo de cloud híbrida puede convertirse en un reto considerable. Las soluciones integradas proponen un enfoque distinto, en el que se facilitan los primeros pasos en este terreno mediante herramientas de despliegue rápido que proponen una gestión simplificada. Es el caso de NFLEX, una solución conjunta de Fujitsu y NetApp que parte de la sencillez de ejecución y la eficiencia en el mantenimiento para actualizar la TI de las compañías y abrir así el camino hacia un sistema combinado de plataformas cloud. 

La adopción de un modelo híbrido no es un camino único, sino que cada usuario debe analizar cuáles son sus necesidades para así optar por los elementos que mejor le convengan. Las soluciones integradas, con base en la convergencia, se posicionan como uno de los accesos más sencillos y rápidos a estos sistemas.