"Las organizaciones tendrán una estrategia real de 'cloud' híbrida”

José Moreno, director de desarrollo de negocio de Fujitsu, explica su visión de 'cloud' y desvela los pormenores del acuerdo de colaboración entre su compañía y Microsoft.

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Parece innegable que, en términos de infraestructura de TI, nos encaminamos hacia un mundo híbrido. Las predicciones de la consultora Gartner apuntan a que un 90% de organizaciones habrán adoptado este tipo de infraestructura en 2020; los servicios en la nube moverán para entonces 68.400 millones de dólares. “Van a tener una estrategia real de cloud híbrida”, explica José Moreno, director de desarrollo de negocio de Fujitsu y con más de una década de experiencia en la corporación japonesa. “La pregunta será cuánto va a ser el balance entre lo que se tiene en la cloud privada y lo que hay en la cloud pública”. 

Fujitsu acaba de firmar, precisamente, un acuerdo global con Microsoft centrado en temas de nube híbrida. Esta nueva colaboración, explica Moreno, se centra en “el desarrollo de los servicios de Azure a todos los niveles, tanto en el lado público como en el nivel de cloud privado”; esto es, un impulso para ayudar a los clientes de la compañía a acelerar el paso a este tipo de entornos. Dentro de la asociación se ha pactado la introducción de Microsoft Azure Stack en el portfolio de sistemas integrados de Fujitsu. Esto aporta “una visión global de compañía, donde Fujitsu, con el potencial de integrador y de fabricante, puede desarrollar proyectos con clientes completamente híbridos”, explica Moreno, “pudiendo ofrecer servicios tanto de nube privada como de nube pública totalmente consistentes con los dos sitios. Todo ello con la experiencia de Fujitsu a nivel de servicios de integración”. 

Dentro de los productos conjuntos de Fujitsu y Microsoft, además de PRIMEFLEX para Microsoft Azure Stack, está la solución PRIMEFLEX para Storages Spaces Direct. “Son soluciones con la misma base tecnológica, el software de Microsoft”, indica Moreno, pero señala diferencias. “PRIMEFLEX para Storages Spaces Direct es la solución de entrada para poder construir infraestructuras hiperconvergentes, pero sin la capacidad de ofrecer servicios de cloud como tal”. Es una infraestructura de virtualización al uso, dice, con la marca de Microsoft, una buena vía para comenzar por la senda de la infraestructura híbrida. “Tiene las herramientas necesarias para poder conectar con servicios de la nube pública de Azure, es decir, que de alguna manera ya da los primeros pasos para una hibridación real”. Y apunta uno de sus clientes potenciales: las pymes. 

La importancia de que las pymes se digitalicen

En España, este tipo de empresas forman el 99% del tejido empresarial. Un mercado relevante a la hora de enfocar la transformación digital, ya que todavía están en una fase inicial de desarrollo: según un informe de Bankia, apenas logran un 5,1 de media en el grado de digitalización que muestran. Moreno comparte esta percepción. “La transformación digital está ocurriendo de una forma más lenta en las pequeñas empresas", explica, incidiendo en que afecta a "todos los estamentos de una compañía, no solo a nivel de infraestructuras tecnológicas. Por tanto, precisan asimilar todos los procesos”. En su experiencia, este “es un camino que han de recorrer casi por obligación, porque la transformación de las tecnologías va a ser la base en la cual van a poder construir nuevos servicios y tener una ventaja competitiva en el sector en el que trabajen. Y esto se va a producir por la transformación de la infraestructura, de su centro de datos, con sus clouds híbridas y públicas”. Es, concluye, “la única forma en la que van a poder tener las herramientas para competir”. 

Sin embargo, no siempre es fácil convencer a los encargados de las pymes de que la transformación digital debe tener presencia en sus presupuestos. “Las pequeñas empresas tienen los servicios de TIC casi como un gasto, no una inversión. Sin embargo, son conscientes de que la caída de sus servicios de TIC, como puede ser un CRM donde tienen todo su negocio, es algo trascendente que les hace perder dinero”. Esta es la forma, explica, de entender cómo algo que se contempla como un gasto se transforma en una inversión. “De no hacer esa inversión, cualquier caída de ese servicio va a constituir muchas más pérdidas”, señala. “El retorno de la inversión está garantizado. Y a partir de ahí, cualquier servicio que puedas poner encima de esa infraestructura, que ya es altamente disponible por diseño, va a hacer crecer la compañía”. Las posibilidades de que se genere valor son importantes. “Todas las inversiones que se depositen en ese tipo de infraestructura van a tener un ROI muy rápido, y les va a hacer competir en un mundo cada vez más competitivo, cada vez más online, donde los servicios se demandan desde cualquier sitio y en cualquier momento y, por supuesto, siempre disponible”.

El papel de los sistemas hiperconvergentes

De la mano de la tendencia a la nube híbrida viene el auge de los sistemas hiperconvergentes. Este mercado crecerá un 55% en 2018, sumando 4.376 millones de dólares; y para 2019 seguirá en la misma línea, pasando a mover 6.346 millones. Moreno los contempla como la solución más adecuada para pasar a la nube híbrida, “por las ventajas que aportan a los clientes. Cualquier solución hiperconvergente, que consolida en un mismo sistema e infraestructura el cómputo y el almacenamiento, flexibiliza la gestión de los sistemas. Eso hace que sea la base tecnológica óptima para el crecimiento”. Facilitan “el poder crecer bajo demanda, al igual que los clientes crecen bajo demanda cuando precisan un servicio cloud”. En esta línea, “para un cloud híbrido, donde hay una parte en casa del cliente, 'on-premise', la infraestructura hiperconvergente es la que ofrece esa flexibilidad, el poder crecer en el momento que demande mayor capacidad de servicios y, por tanto, de almacenamiento”. 

El futuro es, por tanto, híbrido, sea con mayor carga en el entorno público o en el privado. “Yo creo que es la estrategia óptima”, incide”, “utilizar los servicios que necesito en cada uno de los dos lados. Todavía seguirán sistemas ‘legacy’ en algunos estadios, donde este camino de transformación en determinados actores no se pueda emprender. Pero van a ser únicamente islas, que no van a tener la menor influencia en el crecimiento de las compañías. Apuesto que todas ellas van a adoptar este tipo de estrategias”, concluye.