Principales dificultades en el paso a un modelo híbrido

Las dificultades en la integración, la seguridad de la infraestructura o las normativas de regulación son algunos de los retos al distribuir las cargas en entornos híbridos.

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Los modelos híbridos de gestión de la TI son, hoy en día, la tendencia dominante en temas de infraestructura empresarial. La aceleración de los procesos de transformación digital y las posibilidades que los modelos de cargas repartidas suponen para las compañías están haciendo que su adopción se popularice, hasta el punto que los especialistas no dudan de que el futuro será híbrido; la única cuestión será qué parte de los flujos de trabajo se ejecuten en la nube y cuáles en local. 

Sin embargo, el proceso de adopción de una nube híbrida no está exenta de dificultades y desafíos. Un estudio de 2016, elaborado a partir de la revisión sistemática de 120 artículos sobre el tema publicada en diversos medios especializados, identificaba tres factores clave. En primer lugar, la preocupación por la seguridad de la nube pública, ya que la combinación de este tipo de plataformas con modelos 'on-premise' obliga, cuando menos, a una actualización de las políticas de seguridad. Al depender de proveedores externos no se controlan de la misma manera ni la información ni los medios para su garantía.

En segundo lugar estaría el problema de la gestión efectiva, que no malgaste recursos o se quede corto a la hora de cubrir las necesidades de la TI. Por detrás de este, le seguiría la complejidad en la integración, con la que se refiere a las dificultades técnicas que se pueden derivar del proceso de emplear una o más nubes públicas y privadas. 

En menor medida, pero también presentes, estarían otros problemas como la partición de componentes, lograr una buena calidad en el servicio o la falta de confianza o de acuerdos de nivel de servicio, que pueden suponer un desafío en tanto pueden impactar en la confianza de los consumidores en la disponibilidad y robustez de los servicios. 

El estudio Where is Hybrid Heading? Views on exploiting multimodal IT de Fujitsu refuerza estas ideas, aunque matiza algunos aspectos. Basado en encuestas a más de 400 responsables de TI de ocho países, el informe detecta que, para los participantes, la mayor preocupación sería la parte de integración y orquestación. Gestionar de forma conjunta las aplicaciones tradicionales y los sistemas actuales es visto como el principal reto para los líderes de la parte de sistemas. 

A este le siguen los temas de cumplimiento y regulación, junto con las licencias de software, lo que incide en los temores por la complejidad de la gestión de los entornos híbridos. En cuarto lugar aparecen las preocupaciones de ciberseguridad, aunque el informe también destaca que los usuarios con experiencia en el trabajo en entornos híbridos muestran una mayor confianza en la protección que proporcionan que las de los sistemas de TI locales.

Aunque en infraestructura siempre es conveniente mantener una actitud como mínimo observadora y conocer estos retos ayuda a evitarlos, muchas de estas preocupaciones se pueden ver minimizadas según la vía que se adopte para dar el salto al modelo híbrido. Determinadas soluciones ayudan a simplificar el proceso de integración de entornos locales con nubes públicas robustas. Examinar bien la oferta de los proveedores, con estas cuestiones en mente, es el primer paso para blindarse ante potenciales problemas.